Hola!- dije sorprendida. Nada de lo qe me había pasado minutos antes, afectaba mi cordialidad y asombro por saludarte.
Hola..- con tono confuso, respondiste. Todo bien?- sabiendo qe mi cara delataba qe nada estaba bien.
Todo bien- respondí. Por un segundo se me cruzó por la cabeza explicarte todo, pero ésa explicación desencadenaría preguntas qe no estaba preparada para responderte (ni tampoco qería). Así qe decidí mentirte, o peor aún, mentirme. Pero en ése momento creí (y creo) qe fué lo mejor, para vos y para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario